Estos días se habla de algo que, temen, pueda cambiar el futuro de una gran parte de la población de Extremadura. Si, lo han adivinado, se trata de las ayudas al cultivo del tabaco. Desde los sindicatos se está movilizando a los "afectados" y allegados con uno de los argumentos que más miedo dan, y sobre todo en los tiempos de crisis que corren... el paro.
En esta sociedad en la que todo se ha de hacer al momento y que la gente vive al día, las subvenciones que se dan a los cultivos como consecuencia de la política europea de pleno abastecimiento y ayuda a las personas que quieren apostar por una forma de vida que está lejos de las oficinas, el asfalto, o que simplemente no tienen o no conocen otra forma de ganarse el sustento que mediante el campo, han sido utilizadas tanto por una parte como por otra de forma vergonzosa. El dinero que se ha dado para los cultivos, da igual el que sea, ha sido utilizado por muchas administraciones como una forma de ser popular, ya que en la mayoría de los casos, las ayudas se han dado sin un seguimiento estricto del uso que se han hecho de ellas, y el que las recibe se acostumbra a ser un pensionista o "subvencionista" que utiliza el dinero como un complemento a lo que pueda ganar, y que curiosamente, cambia el cultivo de sus tierras según cambie la directriz europea en cuestión.
El turno del tabaco se ha hecho esperar, pero también ha llegado. La gente quiere ser subvencionista, pero ahora tenemos la oportunidad en Europa de volver a ir un paso por delante y predicar con el ejemplo. Es algo que no tiene sentido, que se haga una campaña antitabaco por todos los efectos nocivos que tiene contra la salud y por el incremento del gasto sanitario que supone, y que se subvencione su cultivo para la producción de cigarros. Pero el cambio está ahí y da miedo. Siempre se ha dicho que los toros desde la barrera se ven mejor, y es verdad, siempre que se haga con afán constructivo. Señores políticos, señores sindicalistas, y sobre todo, señores agricultores... ¿porqué en vez de intentar seguir pidiendo dinero para crear veneno y matar gente no lo hacen para salvar vidas? ¿No saben que la planta del tabaco tiene otros usos más nobles que los popularmente conocidos?. Posee un alto contenido en ácido cítrico, se puede usar como insecticida, obtener aceites que sirven como base en la fabricación de pintura, como papel, como aglomerado en la composición de paneles decorativos, incluso en la industria alimentaria extrayendo las proteínas de gran calidad que contiene; la industria farmacéutica la investiga para poder curar el cáncer o como vacuna como la influenza. Sobre este sentido sí se puede pedir dinero, pero para que se invierta en un futuro, para que forme la estructura necesaria para poder hacer de este cultivo algo positivo y que esté acorde con la mentalidad europea de protección del ser humano y de la erradicación del tabaquismo y que permita aprovechar todo el potencial de la planta. En esto deberían los políticos echar el bofe para que, una vez más, podamos estar a la cabeza, y ser fiel a la imagen que se quiere dar de Extremadura a los extremeños y al resto del mundo. Mi abuelo decía que si le das de comer a una persona le quitarás el hambre durante un día, pero que si le enseñas la forma de obtener su alimento habrás quitado el hambre en el mundo. Quizás fuera un poco exagerado, pero realmente, señores agricultores, ustedes que saben más de esto, ¿no merece más la pena sembrar que simplemente comer?
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