No se muy bien cómo empezar. Lo que ha ocurrido recientemente en el mundo de la medicina es como para echarse a temblar. En estos días ha saltado a las páginas de todos los diarios la noticia de que el mentalista Juan Carlos Cofrade Santillana ha estado ejerciendo como médico con un título falso de una universidad peruana. Este señor, que se ha caracterizado por llevar un tipo de vida un poco peculiar, y que sería ejecutado con el garrote vil si siguiera aplicándose la ley de vagos y maleantes se siente ofendido porque, según él, es una víctima de esta trama de falsificaciones, argumentando que ha cursado sus estudios a través de una academia y que lo ha hecho en la modalidad a distancia, pagando además una cuantiosa suma por ello. Lo más gracioso de todo esto es que el propio Ministerio de Educación y Ciencia le convalidó el título y como por arte de magia este famoso mentalista ya podía ejercer, siendo éste el único truco que le ha salido bien. Es preocupante que desde una institución pública como es el Ministerio se puedan permtir el lujo de darle a una persona de semejante ralea el poder de curar sin verificar antes la procedencia de la documentación aportada. Estamos ante un problema de grandes dimensiones y de nefastas consecuencias, ya que se debería ser más restrictivo en cuanto a la entrada de trabajadores titulados, siendo necesaria una exhaustiva verificación de sus conocimientos. No digo con esto que no puedan venir médicos a España de otros paises, pero sí que se deberían tomar todas las medidas para que no volviera a pasar una cosa así, puesto que los primeros perjudicados (aparte de los pacientes, se entiende) son los médicos extranjeros, que van a ver cómo se desconfía de ellos con todo lo ocurrido, creándose incluso un aire de xenofobia, aunque hayan pasado una parte importante de su vida formándose para ejercer. En esta ocasión, gracias al colegio de médicos (única institución que parece velar por la medicina y que quieren que desaparezca a través de la no colegiación obligatoria) y al ego exacerbado de este narcisista nato se ha podido evitar una gran tragedia, pero seguramente la justicia dejará que este mago de la falsedad, este lazarillo moderno pronto esté enfrascado en algo más grande con lo que deleitarnos. ¿Qué será esta vez?. Si por mí fuera le animaría a repetir lo de Trujllo, pero me gustaría que me dejaran verificar el cierre del ataud y echar la tierra encima. No habría peligro para nadie, porque si resultara herido, él mismo se podría curar.
jueves, 23 de octubre de 2008
sábado, 4 de octubre de 2008
Vuelta la burra al trigo
El mundo sigue loco. Los que no somos muy mayores no conocemos las penurias y los hechos que hacen que una guerra se provoque, al menos de primera mano, pero si escuchamos a nuestros abuelos nos daremos cuenta de que, no hace mucho tiempo, las cosas no eran como las conocemos hoy. Vivimos en una época en que se puede violar a las personas, matarlas, quemarlas y enfrentarnos a todo aquello que suponga autoridad por el simple hecho de que tenemos derechos, sin el menor escrúpulo sobre el sufrimiento que causamos.
Si la historia nos enseña algo, es que todo es cíclico, y lo que estamos viviendo hoy es un reflejo de lo que en su día vivieron todas las civilizaciones que han surgido a lo largo de los tiempos. Han tenido un crecimiento, una época de florecimiento y esplendor y una inevitable decadencia y desaparición. En esta nueva cultura, que es la del consumismo, todos los paises "del primer mundo" van adoptando una forma de pensar y de actuar en torno a un ideal que se ha convertido en el falso Diós más verdadero que por fin se ha instaurado en el imaginario global; El dinero.
El primer mundo está en apuros, bueno... los bancos están en apuros, y el mandamás de los mandamases (EEUU) ha decicido apoyar a estos muertos de hambre. Como no, a los mas europeos de europa les ha faltado tiempo de unirse a la moda y han decidido entre ellos hacer lo mismo. No importa que la EU la formen veintisiete paises (menuda pantomima), ellos ya han decicido ayudar a los más necesitados en vez de aprovechar la ocasión para hacer un cambio radical en el mundo y dar una lección a esos avariciosos crápulas. Por desgracia, quien sí quiere dar una lección al "mundo civilizado" son personas de dudosa estabilidad emocional. Hugo chavez se está forjando una reputación de liberador de las naciones sudamericanas que costará acallar. No sólo ha sabido moverse de forma astuta y hacerse ver en el principio de su carrera en compañía de Fidel Castro para coger el testigo de la resistencia al cerdo capitalista, sino que ha sabido captar la atención de más paises de su entorno, y se está incubando una revolución que decidirá el futuro del nuevo mundo. Rusia por su parte, que no ha perdonado a los americanos la ventaja que cogieron después de la guerra fría, ha encontrado en el venezolano la punta de lanza para dirigir su nueva ofensiva sobre la todopoderosa Norteamérica. Por otro lado, China posee el potencial que tuvo en su día el embrión de la tierra de la libertad con la ventaja de la tecnología del hoy, incluida la rama nuclear, moda que, muy a pesar de los ciudadanos de a pie, casi todos los paises del hemisferio sur se han empeñado en adoptar (si Nobel levantara la cabeza...). Y así están las cosas, EEUU sucumbirá tarde o temprano como lo hicieron otras potencias, y europa detrás de ella, pero lo peor no será que nuestros nuevos reyes séan chinos, venezolanos, rusos o coreanos, sino que viendo las cabezas que dominan el panorama, el arsenal del que disponen, y que todas quieren poner los cojones sobre la mesa, en cuanto nos descuidemos de esta no se salva ni el tato.
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